miércoles, 31 de diciembre de 2014

FELICES NUEVOS PROPÓSITOS


Muchas veces para convencernos de las cosas que nos hemos propuesto hay que escribirlas. Hacer esquemas mentales, listas de pros y contras y darle vueltas al coco del porqué de las cosas.
Para que me quede claríto, os cuento el porqué de mis dos nuevos propósitos para el 2015.

1. Estar más informada. Lo reconozco. No tengo ni puta idea de lo qué pasa en nuestro país en realidad. Me suena todo pero no profundizo en nada y me empieza a tocar la moral. Que ya soy mayorcita. Soy Periodista, jamás pasé de becaria y ahora tampoco ejerzo. Debería correrme por la sangre esa inquietud periodística de saber?? Pues no. 

Los periódicos escritos nacionales me parecen una auténtica mierda basura. Aburridos, densos, nada fáciles si empiezas de cero a leer una noticia que tiene un recorrido. Me parece tal ardua tarea que cualquier otra cosita es buena para apartar la lectura y entretenerme con otras tresmil cosas que me parecen más apetecibles. Sé que ahora voy a decir una barbaridad y los antiguos compis de la Uni se me echarían encima. Por qué no sé le da a los periódicos otro aire más atractivo, un formato más sensacionalista? ojo! no fondo,  formato. Me gusta más El 20 minutos (Mátame, camión. Sí. me gusta más)

Independientemente de mi opinión acerca del medio. Y cómo no creo que este post sirva para cambiar nada, voy a hacer el esfuerzo de leer con detenimiento el periódico todos los días. Esa es otra, los que dicen  que en 5 minutitos te lo has leído. Perdona bonit@, pero no. Si tardas cinco minutitos no te lo lees bien, listill@. Echas un vistazo a los titulares y poco más. Para que te suene algo por si sale el tema en una reunión (que eso yo también lo hago) Yo quiero leer de enterarme y tener una opinión propia acerca de todo lo que pasa en este país, petado de ladrones, por cierto.

No tengo tampoco ni idea de política pero me rijo por el sentido común y, para que engañaros, por lo que he mamado en mi casa. Salvo que seas un radical o un hijo rebelde al cumplir los 18, al final, casi todos, votamos o hacemos lo que se hace en casa. Yo, por lo menos,sí.
 Ahora estoy jodida porque ni en casa saben qué hacer. Conseguiremos en algún momento un Gobierno que deje de robarnos?? que deje de descojonarse de su país y de todos nosotros,panda de pardillos??

Hasta hace muy poco me daba exactamente igual no saber de nada. Hasta ahora. Ahora sí quiero. Será la edad. Quiero saber qué pasa. Quiero saber qué hacen. Quiero tener opinión propia. Es más, desde aquí me comprometo a escribir una vez a la semana una entrada relacionada con la actualidad de nuestra querida España.
Desde que me levanto hasta alrededor de las 12,30 de la mañana. No es tampoco para tirar cohetes pero algo es algo.  No podría pasar las primeras horas en la oficina sin mi auténtico amor platónico: Carlos Herrera. O Herrera, Carlos. Cómo dice él. Mmmmm...tan educado, tan elegante, tan salao. Una auténtica fósfora. Ay, Carlos, Carlos. 

Y podría vivir sin TV. Pero para explicar eso, tengo otro post. No me gustan las series. También lo reconozco.

2. RRSS
Mis amigas las redes sociales. No sigo tantas. Solo soy Instagramer y cada vez menos Facebookera. Y le doy mucho uso al Whatsapp. Y me niego por:

  • Me quitan mucho, mucho tiempo en mi día.
  • Tengo como un tic compulsivo y lo miro demasiado. Aún sabiendo que es imposible que te hayan puesto un nuevo like en milésimas de segundo. No me gusta nada esa faceta mía.
  • Me jode proponerme no mirarlo con tanta frecuencia y no conseguirlo.
  • Me gusta saber de mi gente pero no tanto. No me deja vivir plenamente el ahora.
  • Muchos de los grupos de Whatsapp hacen que te alejes más de la gente.
  • Otros, sin embargo, te mantienen unidos. Para mi estos son solo los de la familia. Con las hermanas de mi madre no he quedado nunca para irme de cañas, ni de fiesta pero gracias a Whatsapp sabemos más las unas de las otras. 
  • Los grupos de whatsapp crean malosentendidos, discusiones absurdas, te hacen esperar que la gente este igual de enganchada que tú y que no tarden nada en contestar. Y si no lo hacen, te sienta mal o piensas una gilipollez que casi seguro no tiene nada que ver con la realidad.
  • Whatsapp me quita tiempo cuando no tengo nada qué hacer. Porque en vez de disfrutar de no hacer nada o buscar algo que hacer útil. Escribo: Hola, qué haces?? Me aburro. 

Me niego. Yo siempre he sido mucho de llamar. De quedar. De tocar. Muy cariñosa. Cero perezosa para quedar. Y esto me está cambiando. No será solo Whatsapp pero creo que sí influye. Ya no llamamos en los cumpleaños. Ya no llamamos en Navidad...Se nos (a mi mucho) está yendo de las manos, amigos. Yo me niego.

Desde aquí aviso a mis amigos de los grupos. Me iré de ellos. No es nada personal. Es por todo lo contrario. Para retomar el trato que una vez tuvimos. Os acordáis?

FELIZ 2015.

domingo, 28 de diciembre de 2014

El retorno


28 de Diciembre. No es ninguna broma. Retomo el blog que una vez empecé y que me ayudó mucho. Liberé emociones. Me entendí a mi misma. Me di cuenta lo mal que llevo las críticas negativas. Y valore a mi gente incondicional. Los que te comentan como si fueras el Premio Nobel. Y la ilusión que hace!!

Se acaba el 2014 y llega el momento de hacer balance y los tradicionalisímos propósitos para el año nuevo. Yo ya había pensado los míos. Sólo tengo dos, muy sencillitos: Estar más informada y controlarme más con las wapp e instagram.

Esta noche. Me he desvelado por culpa del viento. Soplaba con mucha fuerza. En esa hora y media en vela me ha dado tiempo a pensar en las cosas que siempre quiero hacer y nunca  consigo. Y me he acordado de la época en la que escribí el blog. Cuando terminaba de escribir cada post era una sensación de liberación. Algo parecido a cuando llegas de correr. Satifecho contigo mismo y ¨descargado¨. Y me he dicho: No esperares al 2015. Empieza ya. A tres días del nuevo año.


Las personas estamos hechas y nos relacionamos con el mundo dependiendo de nuestras circunstacias. Este nueva época blogger se diferenciará bastante de la anterior. Mi vida ahora, tres años más tarde, es mucho más estable, más tranquila y más feliz. Ya no estoy peleada con todos los hombres del planeta. Ni recuerdo con constancia lo mal que me lo habían hecho pasar. 
Qué fácil es entender y ver las cosas con distancia. Qué bueno es parar a veces a respirar. Alejarnos de lo que nos afecta y mirarlo desde lejos.


Yo ahora me río de esa ira contenida por no entender a los hombres. Por ser tan mal tratada y tan poco correspondida. Ahora todo eso ya me da igual. No tengo la necesidad de entender a nadie más ni de gustar a todos. Por fin, aprendí a gustarme a mi misma y a aceptarme tal y cómo soy.Y gracias a eso, encontré al verdadero amor de mi vida. Ese con el que no te cansas de estar. Con el que puedes hacer mil planes. Alguien que te da una tranquilidad tan alucinante que a veces hasta te preguntas qué si eso es normal.  Ese con el que estás en silencio horas seguidas. Con el que ríes. Y con el que a veces te aburres y te encanta. El que te despierta con besos lentos cuando te quedas dormida en el sofá. El que te toca la pierna por debajo de la mesa y te dice bajito que te quiere. El que te abraza cada mañana al despertar y te dice que ese segundo es el mejor momento del día. Él. El conquistador. 

El 2014 ha sido un año grande. Me he prometido. He tomado decisiones importantes laborales. Han cambiado mucho las prioridades de mi vida. He intimado más con gente nueva y maravillosa. He pasado momento malos de salud mental, quizá, por pensar de más. Y por pensar de más y por alguna cosa más, me cortocircuitaron las neuroras. Pero me he puesto las pilas para restablecerlas casi al 100% antes de acabar el año.

En el 2015 me caso.  Y tengo tres propósitos reales:

  • Estar más informada 
  • Controlar el uso de wapp
  • Y seguir con mi blog

Un placer volver a veros, lectores.