lunes, 10 de octubre de 2016

10 pasos para organizar un armario

1.       Coger papel y lápiz y escribir de manera esquematizada todo. TODO. Parece una tontería pero ayuda muchísimo a organizar las ideas y a tener todo lo que quieres hacer muy claro para poder ejecutarlo de manera más sencilla. Por ejemplo, quiero organizar mi ARMARIO ROPERO y luego subdivides en el tipo de ropa que tienes: VAQUEROS, PANTALONES ANCHOS, DE VESTIR, VESTIDOS… y vas poniendo en orden y por escrito lo que luego harás con tu armario.
2.       Piensa de qué te quieres deshacer . Deja atrás las penas, los ysis y sé práctica. Lo que no te has puesto una temporada, es difícil que te lo vuelvas a poner. También tendemos a usar mucho ciertas prendas hasta desgastarlas y nos negamos a tirarlas por lo cómodas que son. Por lo bien que nos sientan… ESTUPENDO pero no hace falta ir con pelotillas ni cosas viejas.  De verdad, es muy liberador quitarme de en medio cosas que no utilizas. Piensa que estás dejando espacio para otras nuevas ;)
3.       Ponte manos a la obra. Saca TODO del armario. No hay excusas ni dolor: TODO. Empieza el trabajo de clasificación por montones:
                                                               i.      Se queda fijo
                                                             ii.      Fuera de mi vida
                                                            iii.      Déjame pensarlo otra vez


4.       Limpia bien el armario. Las baldas, los cajones. La barra dónde colocamos las perchas (la gran olvidada y también coge polvo).
5.       Una vez la ropa está seleccionada se empieza a guardar de nuevo. Primero lo perchado. Importante perchar correctamente y tener las perchas adecuadas para cada prenda (os subiré video en breve). Lo doblado, bien doblado, etc.
6.       Ve guardando con lógica y con ayuda de tu esquema escrito todo. A mí me gusta hacerlo por prendas y por colores. Las camisas. Primero manga larga y de color más oscuro a más claro. Luego de manga corta y de más oscuro a más claro. Luego los pantalones. Primero los de vestir, luego los vaqueros… Hacemos lo mismo con los cajones. Las camisetas de manga corta por un lado. Las de larga en otro montoncito…y así con todo.
7.       Para los accesorios pequeños, es interesante que os hagáis con cajas y  los almacenéis ahí. Así estará todo mucho más a mano y dejarás de perder tiempo buscando.
8.       Coloca bolsitas de olores una vez hayas acabado para tener buen olor y sensación a limpito cada vez que abráis el armario.
9.       Lo que has decidido desechar, regálalo, dónalo o véndelo. Nunca tires tu ropa a la basura. No nos damos cuenta de la falta o lo feliz que puede hacer a otra persona.
10.   Aléjate del armario y míralo de lejos. Siéntete super orgullosa de un trabajo muy bien hecho y proponte mantenerlo.


Elena Alejandra

sábado, 8 de octubre de 2016

DÉJATE AYUDAR

Hemos creado una sociedad de prisas, de ritmo frenético. Vivimos largas jornadas laborales y nos negamos a abandonar la vida social. Parece que es malo no tener plan o que no te apetezca hacer nada en especial al salir de trabajar. Y es porque necesitamos sentir que hacemos algo más que darle a la tecla, aguantar a jefes, ir a reuniones y pasar nuestros días entre las cuatro paredes de la oficina.
La realidad es que además de tener que cumplir con nuestras obligaciones y querer exprimir al máximo nuestro tiempo libre. Hay cosas que tenemos que hacer sí o sí en casa. Y nos dan tremenda pereza porque es verdad que no son el plan más apetecible del mundo.
Hay a gente a la que las tareas del hogar no se le dan bien, no le gustan, no les da la vida para hacerlas o, sencillamente, pasan de perder su tiempo en eso. El caso es que ser organizado y mantener un orden en casa tiene mucha más importancia de lo que creemos.
Te ayuda a ganar tiempo. A tener mayor claridad mental. Vivir en lugares armoniosos te ayuda a conseguir un equilibrio en  tu vida.  Dejar de perder el tiempo y el cabreo buscando media hora las llaves del coche. Ser incapaz de encontrar ese vestido al que tantas ganas tenías. Sacar del armario la ropa arrugada porque estaba mal guardada. Todas esas pequeñas cosas que vivimos cada día pueden hacer que nuestro  día empiece ya torcido. Es fácil poder evitarlas.
No te sientas mal por no tener tiempo o ganas para ponerte con estas tareas. Es perfectamente comprensible.  Hoy en día puedes contar con la ayuda de profesional que se dedican a eso. Se trata de una ayuda en un momento concreto.
Ahora puedes contar con la ayuda puntual para este tipo de labores.  Te ayudamos o directamente te organizamos ese trastero que te dan tanta pereza y que sabes que tienes tan mal aprovechado. Te ordenamos los armarios y además te enseñamos a cómo hacerlo y a que aprendas a mantenerlo. Te ayudamos con las temidas y odiadas maletas.  En  definitiva, te ayudamos con lo que más pereza te produzca a ti.
Hay veces que necesitamos ese empujón para hacer las cosas y tener un  orden en casa. Es un aspecto importante en nuestras vidas, nada más y nada menos que nuestro día a día. Póntelo fácil.


               www.elenaalejandra.com

lunes, 1 de febrero de 2016

Natural, como la vida misma.

¿Por qué cuesta tanto dejar los malos hábitos?, ¿qué es un mal hábito? ¿Un mal habito es algo que no te gusta a ti personalmente o es algo que sabes que esta mal pero a ti te gusta?. ¿Por qué no planteamos siempre cambiar nuestra manera de comportarnos?

  • Tengo que comer más fruta.
  • Tengo que dejar de mirar tanto el móvil. 
  • Tengo que hacer deporte. 
  • Tengo que dejar de decir palabrotas.
  • Tengo que tener más paciencia.
  • Tengo que ser más positiva.
  • Tengo que ser más empatica.
  • Tengo que dejar de ser tan perezosa.
  • etc,
  • etc.
  • etc.

Por qué nunca nos planteamos: Tengo que aceptarme tal y cómo soy. ¿Eso solo pasa cuando ya eres mayor? Soy yo la única que se cansa de tener que trabajar tantos aspectos de mi persona para llegar a ser mejor.
Y es ahí de dónde viene en problema. Pretendemos cambiarlo todo de golpe. Como si fuera fácil. Es horrible y horroroso. Y frustrante. Y acabas tirando la toalla y gritando al que menos lo merece: QUE YO SOY ASÍ, VALE??? no he cambiado en mi vida, voy a cambiar ahora con 32 años! Y al Lunes siguiente ya estás otra vez impaciente por empezar a cumplir todos tus nuevos buenos hábitos.


Está muy mal visto eso de ser tal y cómo eres. Siempre surge este comentario:

  •  Estoy ya cansada de... Claro, como él/ella es así.
  •  Ya sabes cómo es, no te ofendas. 
  • No te lo dice a mal, el/ella habla así.
  • No se lo tengas en cuenta es que, la pobre, no da para más.
Y tengo la permanente sensación de que esa gente es la que más se ofende cuando tú eres con ellos natural, como la vidita misma, y les mandas a tomar culo con una sola miradita porque sencillamente tú eres así.

Los malos hábitos se supone que nos hacen sentir mal. Que nos comen la conciencia y por eso queremos mejorar pero es taaaaan cansado ser perfect@. ¿Qué es la vida sin imperfecciones?