Me quedan cinco meses para casarme. Cinco meses pasan volando. Cinco meses son 142 días.
Pensaba que organizar una boda iba a ser mucho más agobiante y estresante de lo que ha sido o está siendo hasta ahora y para nada. Pensaba que iba a obsesionarme.
Que iba a ser monotemática. Que iba a dar mucho la chapa a mis amigas. Y nada de eso. Se habla dela boda, evidentemente. Al fin y al cabo va a ser un día super especial en nuestras vidas pero me gustaría desmitificar ciertas cosas que no pasan.
Nada más saber que te casas y una vez reservada la fecha y el sitio. Empiezas a pensar en todas las gilipolleces secundarias que quieres poner en tu boda y que te parecen un MUST (los regalitos, el candy bar, las bailarinas, las pashnimas, los abanicos, los paispais, el photocool, el sitting plan, los meseros...). Esa idea arraigada cambia cuando empiezas a hacer cuentas. Por fin, coges al toro por los cuernos y empiezas a utilizar la cabeza y a PRIORIZAR.
1. Tu madre no llora cuando te pruebas vestidos. Tu hermana tampoco. Al revés, todo el mundo quiere que elijas el vestido más favorecedor y para eso se necesita ser crítica. A mi esto es lo que más me ha divertido. Yo era super crítica conmigo misma y nos partíamos de la risa criticando algunos de los modelitos que me he probado (con una parecía un bebe de bautizo pero en mayor. Con otro una niña gorda de comunión. Con otro Norma Duval...) Lo que sí me parece cierto es que cuando te pruebas el vestido que será el elegido, en seguida lo sabes. O bien porque te sienta como un guante o porque es precioso y además comodísimo. Porque no te sientes disfrazada. Porque te sientes realmente tú.
2. No he discutido con mi novio. Él ha participado y decidido igual que yo pero ha optado por la postura más inteligente que puede tener un novio en estos casos: Dejar que la novia lleve la voz cantante. Ponerla los píes en el suelo cuando vea que se le va la olla con la decoración,los regalitos, el candy bar, las bailarinas, las pashnimas, los abanicos, los paispais, el photocool, el sitting plan, los meseros...Y es fundamental querer el mismo tipo de celebración.
3. No todo son +1000€ como me decía la gente que conozco ya casada. Hay cosas más caras y cosas más asequibles. También he de decir que las cosas más asequibles no significan que sean cutres ni peores. Muchas veces no hace falta gastarse tanto para conseguir algo realmente bonito.
4. La lista de invitados. Al principio quieres invitar a todo el mundo. Te da apuro no invitar. Te da "nosequé" no invitar a esa amiga de tu amiga a la que ves una vez cada tres años. Quieres invitar a los amigos de tus hermanos con los que vas a la playa el primer fin de de Agosto. Hasta que, por fin, te sientas y vuelves a utilizar la cabeza y piensas en la putada que puedes hacer a mucha gente con la invitación a tu boda y más si es fuera de Madrid. Debes pensar: ¿Qué pasaría si Menganito te invitara a su boda y no fuera?? O al revés. ¿¿Te importaría mucho que Fulanito no estuviera en tu gran día?? También tiene que ver con un asunto logístico. En algún momento hay que poner el corte si no quieres que tu enlace se convierta en la boda de Lolita y el famoso "Si me queréis, irse".
5. No hemos hecho un Excel. Ni lo hemos echado de menos. Solo para la lista de invitados.
6. No tengo una lista de proveedores. Ni la hemos echado de menos.
7. No hemos decidido entre 4828 invitaciones para elegir la nuestra. Nos bastaron diez minutos para saber la que queríamos.
8. Delego completamente en mi hermana y mis cuñadas para que elijan ellas los trajecitos de mis pajes. No por no enmarronarme más, si no porque de verdad confío mucho en su gusto y sé que lo que elijan va a ser precioso y van a estar todos guapísimos. No es necesario ser el perejil de todas las salsas, ¿no?
9. No me he puesto aparato para el día B. Ni me he hecho un blanqueamiento dental. Ni voy a cambiarme el pelo. Ni hacerme la manipedi en el centro más caro de Madrid. Ni me voy a comprar las bragas de ese día en La Perla. No digo que esté mal hecho, si no que a mi me parece que no es necesario. Aunque sea una vez en la vida. Mi novio lleva viéndome en bragas 2 años. Y seamos sinceros, ¡¡¡¡¡no se va a fijar!!!!!!
10. Lo más importante y lo que más me jode: NO HE ADELGAZADO. ¿¿No se supone que las novias adelgazan un montón?? ¿Dónde están esos 10kg que se suponen que casi todas pierden? Me quedan cinco meses. Cinco meses para quedarme como un Ángel de Victoria Secret y lucir palmito en la Honey Moon.
Cada un organiza su boda como quiere. Cada uno decide lo que quiere gastarse y le da la importancia a lo que realmente le apetece. Yo lo tengo clarísimo. He encontrado a la mejor persona de este mundo. Le quiero con todas mis fuerzas y estoy deseando que llegue el día porque se que nos lo vamos a pasar todos como auténticos enanos. Y por fin nos convertiremos en marido y mujer.
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